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lunes, 18 de octubre de 2010

Desarrollo de Hortalizas en Chile

Según los datos del Censo Agropecuario y Forestal 2007 la superficie cultivada con hortalizas en el país son aproximadamente 95.500 hectáreas, estando casi 94.000 ha al aire libre y alrededor de 1.500 ha en producción bajo invernadero, siendo este rubro de suma importancia en nuestro país, dado que es la principal fuente de ingreso de los chilenos que componen la Agricultura Familiar Campesina (AFC). 

Es cierto que dentro de las exportaciones chilenas de productos agrícolas se encuentran principalmente especies frutales, sin embargo en los últimos 3 años las exportaciones de hortalizas han aumentado 8,6%, contemplando esta cifra productos procesados, frescos y semillas.

Dentro de las principales hortalizas cultivadas en nuestro país se encuentra el choclo, la lechuga, el tomate, el zapallo, la alcachofa y la cebolla (Fuente: INDAP).
 
FORTALEZAS DEL RUBRO

Diversidad climática de Chile, este hecho le otorga a nuestro país una enorme ventaja competitiva con respecto al resto, ya que le permite disponer de una amplia gama de características edafoclimáticas, permitiendo que el rubro este conformado por aproximadamente 50 especies, dado que a lo largo de todo Chile existen todos los tipos de climas exceptuando el Tropical. Según lo anterior, el país esta mucho mejor posicionado para llevar acabo la introducción de una nueva especie o el incremento en producción de otras. 

Barreras fitosanitarias naturales, reconocida es la menor incidencia de plagas y enfermedades que presentan los cultivos en Chile. Las barreras geográficas como el mar, la gran Cordillera de Los Andes, el desierto por el lado norte junto al intenso frío del sur cumplen un rol de aislamiento natural para el ingreso de nuevas plagas y enfermedades al territorio chileno. 

Presitigio internacional del Servicio Agrícola y Ganadero, el estricto control que ejerce el SAG a lo largo de todo el país ha permitido cumplir rigurosamente las exigencias de organismos homólogos de los países importadores de hortalizas. 

Capacitación técnica, actualmente existen amplios conocimientos técnicos sobre el desarrollo de la actividad, permitiendo abordar de mejor forma los procesos de capacitación, tanto a productores como sus trabajadores. Además en Chile existen varias instituciones públicas que presentan programas de capacitación, como por ejemplo SENCE, INDAP, INIA, entre varios otros. Esto permite contemplar  y asegurar a futuro un sector con una fuerza laboral agrícola cada vez más capacitada y comprometida. 

Fuerza laboral calificada, la producción de hortalizas demanda una gran cantidad de trabajadores y Chile, a diferencia de otros países, dispone de una población rural intensiva pudiendo cubrir todavía la demanda existente. Sin embargo, la tendencia actual del sector rural de emigrar a las grandes ciudades, entre otros factores, hace proyectar que a futuro se deba integrar cada vez más la mecanización de los cultivos y disminuir al máximo el requerimiento de recurso humano. 


Aprovechamiento de la infraestructura existente, la comercialización y producción de hortalizas en Chile es estacional, esta característica puede ser aprovechada por los fruticultores del país, dado que la capacidad instalada de servicios de packing, cámaras de frío, pallets, bins y muchos otros elementos se pueden encontrar disponibles en algunos periodos del año pudiendo ser utilizados para las hortalizas, cumpliendo una especie de integración horizontal para la empresa.

OPORTUNIDADES DEL RUBRO

Oferta en contraestación a países del hemisferio norte, esto quiere decir que los periodos de cosecha en los países del HN ocurren exactamente con un desfase de 6 meses respecto de Chile, brindando la atractiva posibilidad  a los agricultores y comercializadoras chilenas de transar productos frescos a países europeos o a EE.UU. que es donde generalmente se concentran los mercados más interesantes, con  habitantes que poseen altos niveles de ingreso.  

Competitividad de las hortalizas a nivel internacional, relación con tratados multinacionales, el ingreso del país a diversos mercados internacionales, el establecimiento de múltiples Tratados de Libre Comercio (TLC), junto a la globalización de la economía mundial, plantean un sin número de desafíos a la producción hortícola para incrementar el grado de competitividad nacional e internacional y en este contexto las ventajas competitivas de cada país o región serán fundamentales para definir las estrategias a seguir.  

Creciente necesidad de reconversión de la agricultura tradicional extensiva, este factor puede fundamentar un significativo crecimiento en el sector hortícola del país. Se puede deducir que la rentabilidad promedio de las especies de hortalizas y chacras puede ser muy superior a la de los cultivos que componen el sector de las especies tradicionales de carácter extensivo. Estos son producidos con menores costos, respecto de los países socios de Chile en los acuerdos que se han firmado. Por lo tanto, es evidente la necesidad de buscar mejores alternativas de negocios para los predios con una agricultura tradicional extensiva, que hoy es menos rentable. Son otros los rubros a los que estos productores pueden apelar, entre ellos las hortalizas.

DEBILIDADES DEL RUBRO

Los elementos que a modo general limitan la productividad de esta rama de la agricultura, se basan principalmente en aspectos técnico agronómicos, edafoclimáticos y en factores asociados a la postcosecha. 

Alta perecibilidad de gran parte de los productos hortícolas, resulta una gran limitación la alta perecibilidad que caracteriza a una serie de productos hortícolas que poseen interesantes expectativas en mercados extranjeros. Esto obliga a incorporar tecnologías de poda y postcosecha, asociadas a una estructura de costos que permita abordar competitivamente los mercados en el exterior. En estas condiciones, resulta evidente para nuestro país, la necesidad de invertir en innovación genética, mejoramiento de plantas, asimismo realizar estudios sobre las condiciones ambientales adecuadas para que los productos mantengan su calidad por más tiempo, desarrollar envases específicos con tecnología de punta, entre otros elementos que requieren con urgencia ser abordados. 

Distancia a mercados destino, debido a la lejanía de nuestro país hacia mucho de los mercados destino, el transporte de nuestros productos debe realizarse principalmente  por fletes marítimos de larga duración, dado que el costo del flete aéreo es considerablemente más costoso. En consecuencia y junto a lo mencionado en el punto antes comentado, los productos exportados deben tener una larga vida útil en poscosecha (25 - 35 días, incluso más). Por lo tanto, la tecnología y avances en poscosecha cumplen un rol crucial para el crecimiento futuro de las exportaciones de este tipo de productos hortícolas.  

Discontinuidad de la producción y oferta nacional, la participación competitiva y estable en los mercados destino exige una oferta continua de productos y de calidad homogénea. Esto es un desafío importante que afecta al sector para poder aprovechar los potenciales niveles de mercado. Para lograrlo el país requiere de varias alternativas productivas como por ejemplo; producir diferentes especies, nuevas variedades, ampliar las zonas de producción, etc.  

Escaso oferta de especies producidas, Chile presenta una reducida gama de productos del rubro hortícola que apenas alcanza a bordear las 60 especies. Este hecho limita el aprovechamiento de nichos de mercado potenciales para nuestras condiciones edafoclimáticas y productivas. El intercambio de germoplasma, tanto de especies nuevas como de variedades diferentes hoy constituye un desafío para el sector.    

Escasa oferta de variedades, al igual que lo anterior, la búsqueda de nuevos germoplasmas  es otro requerimiento para fortalecer el sector hortalicero nacional. 
 
Escasa oferta de especies exóticas o desconocidas, el mercado mundial demanda productos diferentes, con nuevos colores, olores, texturas y con atractivas propiedades nutritivas. Este elemento, en vez de mantenerse como debilidad, se puede convertir en una sólida oportunidad para el rubro. 

Excesiva concentración de algunas especies en pocas áreas de cultivo, existen especies y variedades que hasta el presente sólo se pueden producir en áreas muy definidas. Otras en cambio se localizan en sectores particulares sólo por tradición que las generaciones de agricultores han mantenido, perdiendo de esta manera oportunidad de ampliar las zonas de produción a lo largo del territorio chileno.  

Baja calidad sanitaria, dentro de las nuevas tendencias de la demanda nacional e internacional se encuentran las caracterísiticas de calidad sanitaria de los productos hortícolas, que constituyen en la actualidad un aspecto fundamental para la elección del consumidor final. Los organismos controladores estan cada vez más exigentes en la materia, sin embargo, la oferta de estos productos es escasa o inexistente. Muchos agricultores aún no conocen los sistemas, y las tecnologías disponibles mayormente no son rentables para el agricultor. 
Para mayor información ver: Situación actual de las hortalizas en Chile