El consumo de flores en Chile se considera suntuario, claramente no son productos de necesidad básica por lo que el comercio de éstas está relacionado con el nivel de ingreso de las personas, la moda y la ocurrencia de ciertas festividades durante el año. Por lo tanto, la floricultura es un rubro exigente y dinámico en el cual se deben realizar estudios de mercado constantemente para estar al tanto de la evolución de gustos y preferencias de los consumidores. La tendencia actual se orienta hacia la producción de flores de alta calidad fitosanitaria, con larga duración en postcosecha y homogéneas en tamaño, color y forma. Sin embargo, el mercado nacional es poco exigente en cuanto a la calidad del producto demandado y no existe una cultura de consumo de flores como en países más desarrollados.
Este rubro comenzó a expandirse en Chile con el inicio de las exportación de flores frescas a partir del año 1978. Desde entonces ha mantenido un crecimiento moderado, pero constante, abarcando hoy una superficie cercana a las 2.125 ha según el Censo Agropecuario y Forestal 2007.
Según el origen y destino de la producción, existen floricultores que producen principalmente para mercado interno y otros que producen para el mercado externo destinando sólo los excedentes para el mercado nacional. También existen comerciantes que se dedican a importar flores de países como Ecuador o Colombia. Cabe señalar que Chile es un país considerado más bien consumidor de flores que proveedor, dado que importa más de lo que exporta. Algunas de las especies de flor de corte que exporta nuestro país son los Lilium, Peonías, Tulipán, Calas de color, entre otras. También exportamos órganos subterráneos de flores como bulbos de Lilium, Tulipán y Cala. Por otro lado, las importaciones realizadas contemplan a especies como Rosas, Crisantemos y Claveles, entre otras.
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| Lilium sp. |
Una de las debilidades para producir flores es que existe escasa disponibilidad de información de mercado para el rubro, principalmente a lo referido a volúmenes de transacción. A partir del año 1999, ODEPA esta publicando el Boletín Semanal de Precios de Flores, el cual resume la información de precios de las transacciones en los mercados mayoristas de Santiago.
Otros factores que afectan la producción de flores en Chile son los siguientes:
- No hay cultura de consumo , por lo que el gasto percapita anual chileno, en consumo de flores, no excede los 4 ó 5 dólares, afectando el desarrollo del sector. A modo de comparación, países como Holanda, donde las flores cumplen un rol trascendental a la hora de elegir obsequios y evidentemente poseen una cultura de consumo significativa, gastan cerca de 56 euros anuales percapita en flores de corte y 34 euros en flores en maceta.
- Requiere de alta inversión.
- Existe priorización por producir otros cultivos aparentemenete más rentables.
- Falta de investigación, innovación y creatividad en el sector para poder generar competitividad en el mercado nacional e internacional. El consumidor nacional por años ha preferido flores tradicionales y de colores definidos como el rojo o blanco, pero durante los últimos años han aparecido nuevos hábitos de consumo en grupos de altos ingresos. Esta nueva demanda por flores de colores y especies diferentes ha diversificado la producción interna y ha favorecido el comercio de la importación de flores.
- Distancia a mercados destinos, este elemento esta muy relacionado con lo dicho en un apartado de la entrada "Desarrollo de Hortalizas en Chile", ya que al igual que las hortalizas, las flores poseen una alta perecibilidad y una mala poscosecha, obligando en este caso al uso de transporte aéreo aumentando aún más el costo en flete (tener en cuenta que en el transporte aéreo se cobra por peso, en cambio en el marítimo se cobra por volumen).
- Recurso humano no calificado, al igual que en otros rubros hortícolas, para trabajar con flores se debe capacitar al personal, dado que requiere manejos de sumo cuidado y especialización.
La comercialización de flores se caracteriza por la presencia de intermediarios en las transacciones internas, dificultando el encuentro directo entre oferentes y demandantes. El principal centro de comercialización del país es el Terminal de Flores de la Panamericana Norte en Santiago, cubriendo aproximadamente el 80% del volumen transado a nivel nacional, por lo que evidentemente cumple un rol fundamental en la regulación de los precios. El resto de los canales de comercialización lo comprenden supermercados, florerías, ferias e incluso ventas callejeras, también han aparecido nuevas formas de comercialización como las ventas por internet.
Los precios de las flores frescas pueden presentar fluctuaciones dependiendo de la época del año, a causa de festividades importantes, e incluso durante el día debido a la falta de homogeneidad en la calidad de los productos que llegan al terminal.
Respecto del trabajo con pequeños agricultores en los últimos años, se ha considerado que la floricultura es una alternativa exitosa de producción. Para ello inevitablemente se debe mejorar la gestión productiva de los floricultores, proporcionándoles el apoyo técnico, económico y financiero que ellos necesitan, además de fomentar la cultura de consumo nacional, invertir más en investigación y desarrollo, y abarcar el resto de los factores que afectan el emprendimiento del sector.

